Este es un blog para todos los Nefilim, Subterráneos y Mundanos amantes de las sagas del mundo de Cazadores de Sombras de la maravillosa Cassandra Clare. Un lugar donde encontrar noticias relacionadas con los libros, película Cazadores de Sombras: Ciudad de Hueso, serie Shadowhunters, escritora y mucho más en español.

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sábado, 7 de mayo de 2016

Escena inédita de Lady Midnight



Si ya has acabado de leer Lady Midnight, ¡estás de suerte! Aquí traemos una escena 'hot' inédita del libro publicada por Cassandra Clare hace unas semanas, sentimos el retraso en la publicación.

GRAN SPOILER DE LADY MIDNIGHT A CONTINUACIÓN


Reconocéis la escena en la imagen, ¿verdad? :)


Emma rodó hacia su espalda y miró a Julian y al cielo detrás de él. Podía ver un millón de estrellas. Él estaba temblando, su camiseta negros y vaqueros apastados contra su cuerpo, su cara más blanca que la luna.

“¿Emma?” susurró.

“Tenía que intentarlo –“

“¡Y no tenías que intentarlo sola!” Su voz parecía el eco del agua. Sus puños estaban apretados en los lados. “¿Cuál es el maldito motivo de ser parabatai si vas y te arriesgas sin mi?”

“No quería ponerte en peligro-“

“¡Casi me ahogo dentro del Instituto! ¡Escupí agua! ¡Agua que te tragabas!”

Emma le miró en shock. Empezaba a levantar las cejas. Su pelo, pesado y mojado, se deslizaba por la espalda como un peso. “No lo sabía.”

“¿Cómo podrías saberlo?” La voz parecía explotarle del cuerpo. “Estamos enlazados, Emma, ligados juntos – respiro cuando tu respiras, sangro cuando tu sangras, soy tuyo y tú eres mía, siempre serás mía, y yo siempre, siempre te he pertenecido!”

Nunca le había escuchado decir algo así, nunca le había oído hablar de esta manera, nunca lo había visto tan cerca de perder el control.

“No pretendía hacerte daño,” dijo ella. Empezó a sentarse, a acercarse a él. Le cogió de la muñeca.

“¿Estás de coña?” Incluso en la oscuridad, sus ojos azul verdosos tenían color. “¿Esto es una broma para ti, Emma? ¿No lo entiendes? ¡Yo no vivo si tú mueres!” Su voz bajó a un susurro. “Ni siquiera querría, incluso aunque pudiera.”

“Tampoco querría vivir sin ti.” Sus ojos buscaron los de él. “Jules, lo siento, Jules –“

Su cara se contrajo. El muro que normalmente escondía la verdad en lo más profundo de sus ojos se tambaleó; pudo ver un pánico hambriento, desesperación, alivio que había dado un puñetazo a sus defensas.

Todavía le sostenía la muñeca. No sabía si había sido ella que se había inclinado hacia él o si él la había estirado. A lo mejor ambos. Se estrellaron, duro, como estrellas cuando chocan, y entonces la estaba besando.

Jules. Besándola. Shock fue lo primero que sintió ella, su boca fría contra la suya, y entonces le probó, bajo el agua salada, el sabor caliente-frío del azúcar y clavos, y fue como si alguien hubiera accionado un interruptor dentro de su cuerpo y hubiera encendido las luces.

“Emma,” murmuró contra sus labios, sin apartar la boca de la suya. Estaban enganchados, mojados y fríos y calientes y quemando todo a la vez. Se tumbó sobre ella, más fuerte, con más fiereza, sus manos sumergiéndose en el pelo de ella. El peso de él la hizo tirarse en la arena.

Ella se agarró a sus hombros, a pesar del momento de desorientación cuando la casó del agua, el momento en el que ella no sabía quién era que la sacaba. Él era más fuerte, más grande de lo que ella recordaba, de lo que se dejaba acordar, a través de cada beso se borraban sus recuerdos del chico que había sido.

Es como si nunca nada le hubiera pasado. Sus labios se separaron y su cabeza se inclinó para atrás. Julian le puso la mano detrás de la cabeza, sus dedos sostenían su cráneo, acunándola aún cuando su lengua acarició el interior de su boca como un arco a través de un violín, retorciendo las chispas dolorosas de sus nervios.

Así que esto era lo que se suponía que debería ser, lo que se suponía que era besar, lo que todo esto debería ser. Esto.

Todo su cuerpo estaba temblando. Se agarró a él, a sus hombros, a sus lados, sus dedos entrando en su piel, acercándose más a él. El carraspeó en su boca cuando ella se acercó a coger los lados de su camiseta mojada y la sacó por la cabeza.

Sus ojos eran como los de un felino, ardiendo en la oscuridad, calor con el hambre. “Emma, Dios –“, dijo con voz ahogada, y luego la volvió a poner debajo de él, apretándola contra su cuerpo como si pudieran fundirse el uno con el otro, como si se fundieran en una sola persona.

Sus  manos se agarraron a la parte de atrás de su camiseta, y ella se apartó lo suficiente para dejar que le ayudara a quitársela. Y entonces se volvieron a besar, más fieramente ahora que podían sentir la piel desnuda el uno del otro. No podía parar de tocarle, sus manos arriba y debajo de la espalda y sobre su cintura, sintiendo las inmersiones y músculos marcados, los bultos de su espina dorsal.

Y él también la estaba tocando. Ella miró hacia abajo como sino creyera que esto estuviera pasando, que esto era Julian tocándola, su Julian. Sus dedos largos tocándole las curvas de la cadera, acariciando su espalda, buscando a tientas el cierre de su sujetador hasta que finalmente se abrió de golpe y se deslizó por sus hombros. Se encogió de hombros y cayó al suelo.

Cayó sobre la arena mojada y se miraron el uno al otro. Sus pupilas se dilataron, oscureciendo sus ojos al color del océano durante la noche. Sus ojos parecía que la devoraban, y ella de vuelta se quedó mirándole: era hermoso a la luz de la luna, libre y limpio y musculoso, ¿y cuándo había pasado eso?
“Eres tan hermosa,” dijo él. “Tan preciosa, Emma.”

Ella abrió los brazos y él fue hacia ella. Sus pechos aplastados contra su pecho mientras la sujetaba, sus manos acariciando una y otra vez su espalda. Lentamente, la bajó hasta la arena - cogió su camiseta, sin quitar su boca de la ella, y la puso debajo de su cabeza, como un cojín. Ella hizo un sonido suave – algo sobre la ternura del gesto, un dulce gesto brillante de dulzura cortando el feroz vértigo de su hambre compartida, le dieron ganas de llorar.

“Jules,” susurró. De alguna manera, se quitó los vaqueros mojados sin que él se tuviera que quitar, y la arena se le pegó suavemente en la piel desnuda. Separó sus rodillas, haciendo que su cuerpo fuera confortable para que él se tumbara. Le beso bajando hacia su cuello, su respiración caliente sobre su piel. Enroscando sus manos en sus rizos mojados, levantó la vista hacia el cielo a través de ellos, rodando con las estrellas, brillantes y frías, y pensó que esto no podía estar pasando, la gente no conseguía las cosas que quería de esta manera.

Él bajo las manos para quitarse sus propios vaqueros y ella le ayudó tanto como pudo. Arena se le pegó a los codos cuando se movió. Cualquier otra persona se hubiera molestado por eso, pero no había espacio en su cabeza para otra cosa que Julian. Se lo quedó mirando: estaba aguantándose con un solo brazo, sus rizos mojados pegados a su frente en curvas oscuras. La luna brillaba a través de sus pestañas, cada una tan larga y oscura como un cartucho de tinta. Cicatrices blancas se marcaban en sus hombros desnudos. Era más hermoso que todo el cielo.

Pateó los vaqueros y subió de nuevo hasta su cuerpo, deslizando sus manos por debajo de la base de sus omóplatos. Besó su clavícula, el espacio entre los pechos. Ella arqueó sus caderas. Estaba duro contra su muslo y cuando sus cuerpos molidos juntos, hizo un sonido ahogado, un gemido, como si algo dentro de él se hubiera roto.

“¿Quieres parar?”. Ella se quedó parada.

“Nunca, jamás.” Sus ojos estaban medio cerrados. “¿Tú quieres – esto -?"

“Sí,” susurró. “Sí.”

Sus pestañas temblaban contra su mejilla. "No, no puedo", dijo, flojito, de corazón, "no puedo", y su boca encontró la de ella, temblando, inexperta. Besó la respiración que salió de él, fuera de los dos, hasta que él se movió contra ella, inquieto y sin control. Se quitaron la última prenda de sus ropas. Su piel era tan caliente contra la suya como si tuviera fiebre. Ella oyó susurrar su nombre.

Había sólo moléculas de aire entre ellos, y Emma le envolvió sus piernas alrededor de su cintura. Julián se quedó sin aliento y su cuerpo se movió por instinto y luego no había nada entre ellos, nada en absoluto, porque él estaba dentro de ella.

Se quedaron parados, mirándose el uno al otro, inmóviles. Los dientes de Julian se clavaron en el labio inferior. Tenía el rostro encendido, con los ojos brillantes. Se veía conmocionado y sorprendido y abrumado y desesperado.

“Emma, Dios, Emma, yo-“se ahogó, y luego sus palabras se disolvieron en sonidos inarticulados mientras su cuerpo se movía contra el de ella.

Emma se aferró a sus hombros, con fuerza, y su cuerpo se movía también, no podía parar, pero ella también estaba mirando, nunca había hecho esto con los ojos abiertos antes, ella siempre los había cerrado, pero esto era diferente, esto era Julian. No Jules, no su dulce niño Jules, esto era otra persona, alguien que hizo sonidos ásperos de éxtasis y enterró la cara en su pelo y se apoderó de su cuerpo lo suficiente para dejar marcas. Ella esperaba que dejara marcas, contusiones, incluso. Esperaba que duraran varios días. Debido a que ella estaba tratando de memorizar, tratando de memorizar la forma en que miraba por encima de ella, silueteado por las estrellas, el pelo en la cara y los ojos medio cerrados, las arrugas de preocupación que siempre estuvieron al lado de su boca suavizadas por placer, pero ella no podía.

No podía guardarlo en su mente. Su concentración se fragmentaba, no podía guardarlo, pensamientos volando de su cabeza como un aerosol del océano disolviéndose en el aire. Un relámpago subió arriba y debajo por sus venas, estaba arañando la espalda de Jules, jadeante, tratando de obtener suficiente aire, tratando de tirar de él más y más cerca aún y luego el mundo reventó en fragmentos brillantes, un caleidoscopio roto, y finalmente, por fin, cerró los ojos y dejó que los colores que nunca había visto antes pintaran el interior de sus párpados. Como si estuviera a distancia, oyó a Julian gritar, sintió que colapsaba contra ella, besarle su hombro, guiando el camino hacia su cuello.

Su corazón todavía estaba acelerado, golpeando contra la de ella. Lo quería tanto que sentía como su pecho se estaba abriendo.

Ella quería decirle que sí, pero las palabras se atascaron en su garganta. "Pesas mucho," susurró en su lugar, en su cabello.

Se rió y rodó a un lado, tiró de ella con fuerza contra él. Ella se relajó en la curva caliente de su cuerpo. Se agachó, agarró su chaqueta de franela seca, la extendió sobre ellos. No era mucho, pero Emma se acurrucó debajo de ella, riendo, y la besó en la cara, casi borracho dándole besos en sus mejillas, el puente de la nariz, la barbilla.

Ella apoyó la cabeza contra su brazo. Nunca se había sentido tan feliz. Había parado de besarle el rostro y la miraba, la cabeza apoyada en una mano. Parecía aturdido, sus ojos azul-verde medio cerrados. Sus dedos trazaron círculos lentos en su hombro desnudo.

Pensó, Te quiero, Julian Blackthorn. Te quiero más de luz de las estrellas.

El aire era frío, pero ella estaba caliente aquí, en este pequeño círculo con Julian, oculto por los afloramientos de roca, envueltos en la chaqueta de franela que olía a él. Su mano era suave en el pelo. "Shh. Duérmete."

Ella cerró los ojos.


POR.EL.ÁNGEL. O_O

10 comentarios :

Paula Martinez dijo...

Oh By The Ángel! Cassie jamás a escrito estas escenas tan "hor" eran más "light"!!! Ojalá hubiera hecho más "Hot" o expresivas las de Wessa y Clace! Mueroooooo quiero ya el segundo libro de la trilogías!

Paula Martinez dijo...

Oh By The Ángel! Cassie jamás a escrito estas escenas tan "hor" eran más "light"!!! Ojalá hubiera hecho más "Hot" o expresivas las de Wessa y Clace! Mueroooooo quiero ya el segundo libro de la trilogías!

Camila Ovejero dijo...

No he leído Lady Midnight pero aún así me aventuré a leer esta escena (que la había visto en su Tumblr pero no había entendido del todo porque estaba en inglés) y.. ¿Inédita quiere decir QUE ESTA MARAVILLOSA ESCENA NO SALIÓ EN EL LIBRO? Me duele todo. </3

Karen Esparza dijo...

Me encanta esta escena, no me canso de leerla. Es simplemente hermosa!!!!

Karen Esparza dijo...

Me encanta esta escena, no me canso de leerla. Es simplemente hermosa!!!!

Pia Noboa dijo...

Osea esto quiere decir que Emma no era virgen? QUE ALGUIEN ME EXPLIQUE COMO PASO ESO T0T

Nathalie (: dijo...

Spoilers de Lady Midnight!

Esta escena si aparece en LM pero ko tan HOt! Que maravilla poder leerla completa (:
Si, efectivamnete Emma ya habia tenido parejas antes, no asi Julian para quien su primera vez fue con Emma.
Cassie ha comentado al respecto de que por la responsabilidad que cargaba Julian nunca se permitio vivir mas,ademas de estar perdidamente enamorado de Emma. Sin embargo ella es la que mas ha disfrutado su juventud, Cassie considera que esto seria un buen cambio xD
No puedo esperar por LoS!!
Saludos!!

Nathalie (: dijo...

Spoilers de Lady Midnight!

Esta escena si aparece en LM pero ko tan HOt! Que maravilla poder leerla completa (:
Si, efectivamnete Emma ya habia tenido parejas antes, no asi Julian para quien su primera vez fue con Emma.
Cassie ha comentado al respecto de que por la responsabilidad que cargaba Julian nunca se permitio vivir mas,ademas de estar perdidamente enamorado de Emma. Sin embargo ella es la que mas ha disfrutado su juventud, Cassie considera que esto seria un buen cambio xD
No puedo esperar por LoS!!
Saludos!!

Bekura dijo...

OH POR EL ANGEL! no he leido lady midnight pero no me esperaba esta escena ya en el primer libro. Hermosa!

Amanda Gelvis dijo...

POR EL ÁNGEL! JAMAS IMAGINE QUE CASSANDRA FUESE A DETALLAR TANTO :O porque nunca lo hizo con Clary y Jace o Will y Tessa, ni siquiera con Jem y Tessa! woooooow aún no me lo creo! pero ha estado GENIAL! y yo si me suponia que Emma no era virgen, porque ella viene siendo como un Jace, claro tampoco que es una cualquiera sino que sus personalidades son parecidas. En fin, YA QUIERO LEER LORD OF SHADOWS! Saludos!